Rosa de la Aurora Carbó- Mascarell

Redifiniendo el perfil y el papel de la mujer en el mundo de los video-juegos.

Rosa dirije equipos creativos para convertir propuestas complejas en experiencias significativas.

"

Me llamo...

Rosa de la Aurora Carbó- Mascarell

Nací el...

2 de marzo de 1992 en el Hospital de la Paz de Madrid pero estoy inscrita como nacida en Palma de Gandía.

y si fuera un árbol, sería...

el Granado

¿Por qué?

Porque me recuerda a mi abuela y mi abuelo que viven en Ador y tienen un granado en su jardín.

Rosa Carbó-Mascarell vive en Londres, pero si existe una persona que pueda llamarse ciudadana del mundo es ella. Nació en el Hospital de la Paz de Madrid pero se registró su nacimiento en Palma de Gandia, pasó por escuelas infantiles en Estocolmo, Leganés, Athlon (Irlanda), Ador, enseñanza primaria en Valencia y Brunsum (Holanda), secundaria en Herzoghenrath (Alemania) y Puçol, estudios universitarios en Canterbury y Londres. Este movimiento le ha dado seguramente flexibilidad para adaptarse a variedad de situaciones y ser especialmente sociable… y creativa. La creatividad la manifiesta de muchas maneras: dibujar, coser, patinar, tocar el piano o el violín, organizar eventos, diseñar espacios físicos habitables o virtuales en vídeo-juegos. 

¿Cuál es tu video-juego favorito y cómo son las protagonistas, si las hay?

Nuestra conversación con ella se centra en el mundo tecnológico en el que se mueve desde hace ya más de diez años y nos pone en la tesitura de criticar un relato en el que vivimos: Imagina uno de tus vídeo-juegos favoritos, ¿quién es protagonista? Si por una rara casualidad es una mujer ¿cuáles son sus rasgos físicos? Seguramente sera joven, guapa, con unos ojos grandes, una cintura imposible y unos pechos generosos. Si es una mujer de cierta edad, vamos a decir, vieja, sera seguramente fea y malvada. La imagen que se proyecta de las mujeres en las pantallas nos crea un imaginario mítico, aunque sepamos que es ficción y que no vamos a encontrar ninguna mujer así, pues sería un fenómeno de la naturaleza, ahí está la cirugía estética para poner pechos o nalgas, fajas y corsetería que se vuelven a poner de moda… y también gimnasios y alimentos proteicos para marcar tabla de chocolate en los torsos masculinos y pronunciar más los bíceps.

¿Por qué sucede esto? Rosa nos da una explicación bien sencilla, quien financia los vídeo-juegos son hombres y a la hora de elegir equipo creativo no confían en que las mujeres vayan a entender sus fantasías. ¿Cuál es la consecuencia en la empresa? Sí, hay mujeres pero se les suele relegar al área de Producción, es decir, la parte administrativa y de organización, importante ciertamente pues en es una gran responsabilidad, pero sin el carisma que conlleva la creación.

Puede orgullosamente decir en su página que es directora creativa y líder de diseño creando experiencias interactivas para estudios, marcas, organizaciones y socios musicales. Ha presentado y diseñado experiencias digitales e inmersivas que han sido galardonadas (30 Under 30 de Develop, ganadora del Campaigner of the Year 2018 de MCV y miembro de BAFTA).

Diseña pensando en el impacto: desde juegos que enseñan relaciones saludables, aplicaciones para hacer que los niños se desarrollen integramente, plataformas sociales que se preocupan por mejorar nuestro mundo e instalaciones que combaten el cambio climático.  Su secreto es alinear la creatividad con la estrategia para crear un trabajo significativo. De echo ha sido presentado en The New York Times, NME, The Guardian, BBC y más. He expuesto en The Somerset House y The Design Museum y he conferenciado en GDC, San Francisco, Freeplay, Melbourne, GameLab, Barcelona, y muchos más de Nueva York a Londres.

Rosa ha conseguido ser directora creativa de un equipo pero no ha sido, ni está siendo, un camino de rosas. El árbol que ella ha elegido es el Granado y le preguntamos por qué:

Mi Granado está en la ermita del pueblo de Ador, donde viven mi abuela y mi abuelo, pero el árbol lo plantó mi bisabuela, que también se llamaba Rosa y esas tierras pertenecieron antes a mi tatarabuela. TODOSí, en ese monte desde el cual se divisa el mar es donde tengo mis raíces, aunque haya vivido en diversos países y ahora resida en Londres, Ador son mis raíces, la casa de los abuelos con sus bancales de piedra seca y sus frutales. Especialmente el granado.  Me gustaría que sus raíces llegaran hasta donde vivo ahora, aunque en mi imaginación, se que es así. Cuando has tenido una infancia azarosa, tener un lugar donde todo comienza es como tener un suelo firme, aunque yo trabaje creando espacios virtuales se que no son un mundo aparte.

 

Mi trayectoria no ha sido fácil, yo quise independizarme pronto de mis padres y empecé a trabajar en pequeños proyectos alternativos cuando todavía estaba estudiando. Me gradué primero en arquitectura en la Universidad de Canterbury porque me gustaba tanto dibujar como las matemáticas y la física. Cuando jugué “Portal” de Kim Swift me dí cuenta de que alguien tenía de diseñar los espacios en los que se desarrolla el juego… ¡una arquitecta podría hacerlo! Así fue cómo decidí entrar el estudio de vídeo-juegos, desde la arquitectura y me matriculé en la Universidad Brunel de Londres. TODOSí sigo viviendo porque he conseguido crear mi comunidad de relaciones. He de decir que muchas mujeres me han ayudado y yo a mi vez ayudo a las que puedo, existe la sororidad en el mundo de los vídeo-juegos, es imprescindible: yo he tenido mentoras y he sido y soy mentora. Empecé gracias a conocer a Tara Louise Reddy y Phoenix Perry, mujeres que me inspiraron y me infundieron seguridad para creer en mi trabajo. Sin esta liga de sororidad seria imposible para nosotras estar en la parte creativa. Pero he tenido que hacer muchos trabajos diferentes, por eso mi tronco es rugoso, no tiene espinas, pero sí textura, capas y capas que protegen mi interior.

 

Cuando empecé hace más de diez años las mujeres que intentábamos entrar en el mundo de los vídeo-juegos sufríamos mucho bulling, sobre todo en las redes sociales. Esto ha cambiado a mejor, ligeramente, aunque el contenido de los vídeo-juegos más comerciales sigue siendo muy estereotipado, por que lo financian hombres en su gran mayoría y piensan que el mercado es masculino, pero no es cierto, las mujeres siempre han jugado, igual que los hombres, pero no se quiere ver. Además, las mujeres que se arriesgan a montar su estudio no suelen encontrar financiación y por esta razón no hay más diversidad en el mercado. Quizás por ello pienso que mi corteza es dura y con textura, pero me gusta que se muestren mis cicatrices y el paso del tiempo que me va construyendo.

Me cuenta Rosa que el éxito de Nintendo fue pensar en que no sólo juegan los hombres si no también las mujeres y los niños y por eso diseñó consolas y controladores de mano adaptadas a diferentes tamaños de las manos. Eso le permitió crear una variedad más amplia de juegos, pensar en las manos de las mujeres. Ahora falta que los estudios sean mixtos y que las mujeres no estén sólo en producción si  no también como creativas y diseñadoras y que nos dejen liderar. Entre la lista de videojuegos realizados por mujeres nos sugiere: Mystery House y Kings Quest de Roberta Williams, Consume Me de Jenny Jiao Hsia, Journey de Robin Hunicke, Mystic Messenger de Sujin Ri, Frog Detective de Grace Bruxner, Unpacking de Wren Briar, Animal Crossing: New Horizons y New Leaf de Aya Kyogoku, Celeste de Maddy Thorson, The Red Strings Club de Marina González y Paula «Fingerspit» Ruiz, y el ya citado Portal de Kim Swift.

Las hojas del granado pasan por todas las etapas de las estaciones, la que me encuentro ahora es en la que las hojas tienen un verde intenso y las flores de un rojo anaranjado hacen destacar más el verde.  

La primavera siempre es un momento de posibilidades, de flores que darán su fruto, de vitalidad y fuerza, la que refleja Rosa en este momento en el que ha dejado una gran empresa y vuele a trabajar para pequeños proyectos. El árbol está cargado de frutos que cuando maduren se podrán compartir. Rosa ha hecho un poco de todo: de ilustradora, la arquitectura de vídeo-juegos, apps para móviles, juegos educativos para escuelas, para ONGs, incluso ha sido ghost-writer escribiendo artículos sobre vídeo-juegos que otros (hombres) han firmado. Hay que ser flexible para sobrevivir y competir en este mundo de la tecnología muchas veces sin reglas y medirse con personas con port-folios de dudosa calidad, pero con muchos seguidores, cosa que a veces engaña a los CEOS de las empresas que solo piensan en la productividad más que en la excelencia, la sostenibilidad, la diversidad y la ética, que deberían tener tanto peso como el éxito comercial. Porque no son incompatibles calidad y rentabilidad.  Por ejemplo, me comenta al respecto la línea de ayudas WINGS, la financiación bien de un mecenas, hombre, pero quienes deciden dónde va el dinero son un equipo de mujeres que eligen el mejor proyecto realizado por mujeres para invertir en él. Algo está cambiando, aunque lentamente.

Diseñar un juego también es una forma de compartir con quienes juegan, me alegra mucho saber que alguien está ahí, divirtiéndose o emocionándose con un vídeo-juego que yo he diseñado o ayudado a desarrollar. Se comparte el fruto y la granada es difícil de abrir, pero una vez abierta es una sorpresa de color. No sabes si estas ante joyas o ante algo comestible, pero cuando te pones una de esas piedras preciosas en la boca es una explosión de dulzura, de agua dulce que siempre me recuerda a mi iaia… mis raíces

Para más información: https://www.rosacarbo.co.uk/port